American Power es el sugestivo título de un nuevo libro que aparecerá pronto en librerías y que el New York Times reseñó recientemente. En contra de lo que título pueda hacer pensar, no se trata de un denso volumen sobre la naturaleza del poder militar estadounidense ni sobre el empuje económico del país. Por el contrario, es una exploración gráfica del fotógrafo Mitch Epstein, sobre las necesidades energéticas de Estados Unidos y qué tiene que hacer el país para llegar a fin de mes en esta materia. Fotografías de gran formato (8×10, como se solía trabajar, con esas grandes cajas difíciles de transportar que compensan con el detalle, viendo donde el resto no ve) de plantas eléctricas, centrales nucleares, parques eólicos y ciudadanos de a pie.
El objetivo es capturar una incomoda y preocupante realidad: Estados Unidos, con el 5% de la población mundial, consume el 25% de la energía del planeta.
Así describe el New York Times el trabajo de Epstein:
Mr. Epstein’s work over more than 30 years has always been marked by political and social awareness, from his documentation of Americans at leisure to his deeply personal 2003 book, “Family Business” (Steidl), about the demise of his father’s real estate and retail concerns in Holyoke, Mass., where he was raised. The critic Vince Aletti has written that Mr. Epstein’s combination of subtlety and assurance leads to photographs that feel “not just ideal but inevitable.
What he saw — during the first and second administrations of George W. Bush, years deep in the shadows of 9/11 — was a country that could be both largely ignorant of the immense environmental and political costs of its energy consumption and profoundly suspicious of anyone paying too much attention to the sources of that energy.
Y aquí dos fotografías de la serie. La primera, una plataforma de extracción de petróleo en Dauphine Island, Alabama; la segunda, en Biloxi, Mississippi, después del paso del Katrina.





