Reparto

Con las maletas recién desempacadas de la gira internacional más larga a la fecha, Obama vuelve a casa para enfrentarse al periodo más difícil de su presidencia: el Congreso está de vuelta en sesiones y a partir de enero sus cómodas mayorías durante los primeros dos años darán paso a un duro camino que se vislumbra cuesta arriba y que lo pondrá a prueba como nunca antes.

La gira por Asia, mientras tanto, nos da amplio material para detenernos y hablar del nuevo mundo que se configura.

Lo más sorprendente del periplo asiático, sin duda, es constatar cuánto ha cambiado el mundo en tan pocos años. Las grandes giras presidenciales, antiguamente reservadas para visitar a aliados estratégicos o países clave en las relaciones geopolíticas —en donde los destinos eran ciudades como Londres, Moscú, París, et al—, han dado paso a sitios distantes y, sobre todo, desconocidos del imaginario occidental.

En otras palabras, el viaje de Obama fue una constatación simbólica de cuánto se han desplazado las trincheras del poder y quiénes comienzan a convertirse en los nuevos jugadores de la política internacional.

El cambio no sólo es geográfico, sino también de ideologías. Hoy en día invocar términos como la OTAN, el Pacto de Varsovia o la cortina de hierro —y toda la parafernalia que iba asociada— remite a una realidad que se ha desvanecido casi en por completo. Al menos, desde el punto de vista de los actores que hoy conforman y deciden los asuntos mundiales.

En su lugar, un nuevo debate se abre lugar en donde no sólo los actores son otros, también la discusión gira en torno a premisas muy distintas: ¿qué modelo económico es más eficaz, un capitalismo de Estado o una democracia participativa? ¿Cuáles son los límites del crecimiento y dónde y cómo se establece la relación con el medio ambiente? ¿Existen los recursos para que buena parte del planeta alcance los niveles de desarrollo que logró occidente durante el siglo XX?

Afuera quedaron las ideologías del XX y comienzan a entrar en escena diferentes modelos —experimentos más bien— de países en desarrollo que empujan con fuerza para crecer, desarrollarse y, sobre todo, formar parte de un mundo interconectado que cada vez ofrece más oportunidades —a los que saben tomar riesgos y hacer las cosas bien, claro está—.

Entre algunas de las novedades de la gira asiática está la confirmación de que India se vuelve un aliado estratégico de Estados Unidos. Ya no sólo son los ejércitos de programadores e ingenieros que desde Bangalore están cambiando la forma en la funciona la informática, también en temas militares y de seguridad, India se convierte en un bastión democrático que Estados Unidos quiere asegurar marche bien.

Una inteligente apuesta de largo plazo que busca balancear —quizá incluso confrontar— el ascenso chino y su modelo dirigista que comienza a poner nervioso a más de alguno en Washington.

La presencia de Obama en Indonesia —además del inteligente juego de la diplomacia estadounidense al llevarle a donde vivió de niño— lanzó un importante recordatorio de que este nuevo mundo lo conforman más de mil millones de musulmanes que también buscan un mejor sitio en el reparto (Indonesia es el país con mayor presencia musulmana del mundo).

Y finalmente Corea, la cumbre del G-20 y llamada guerra de divisas. Un ejemplo claro de que los tiempos en los que Washington decidía y el resto obedecía han terminado. Las críticas por parte de los países en desarrollo a la política monetaria que sigue la Reserva Federal no harán más que aumentar. Y a Estados Unidos no lo quedará otra alternativa que escuchar y pactar.

La pos guerra fría y está dando paso a la conformación de un nuevo escenario internacional en el que, en palabras de Timothy Garton Ash, los nuevos viejos gigantes del Este reemergen para reclamar una tajada más grande del pastel. En síntesis, de eso va este nuevo mundo.

Es cierto, Estados Unidos ya no es capaz de resolver por sí solo los grandes conflictos a los que se enfrenta el planeta. Un síntoma bienvenido y positivo. Pero, también es cierto, ningún problema importante se puede resolver sin Estados Unidos. Igualmente positivo —aunque muchos, todavía a estas alturas, no lo entiendan—.

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  1. Por Tweets that mention Reparto | Diego Beas -- Topsy.com el %d 17UTC %B 17UTC %Y a las %H:%M 10Wed, 17 Nov 2010 10:34:41 +000041.

    […] This post was mentioned on Twitter by México Dice and Diego Beas, Diego Beas. Diego Beas said: Nueva columna: El periplo asiático de Obama y el nuevo orden interancional. http://bit.ly/d4ogIZ […]