Público

Por dónde empezar. Se trata de nada menos que de 250.000 cables. De montañas de información que van de lo más banal —Gaddafi tiene una enfermera particular uzbeka que lo acompaña a todas partes— hasta temas que cambiarán las dinámicas de la política internacional —la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, ordenó espiar a la ONU—.

Así que, a falta de tiempo y espacio para procesar y abarcar todo lo revelado el domingo por WikiLeaks —estoy seguro que durante los próximos años se escribirán cientos de tesis doctorales sobre el tema—, me limitaré a comentar algunos aspectos sobre la importancia de la filtración y por qué tendrá un impacto profundo sobre dos temas principales: los medios y dinámicas de comunicación y la forma en la que políticos y gobiernos conciben el ejercicio del poder.

Comencemos por el principio. Por lo increíble —y contemporáneo— que resulta que una organización con pocos recursos humanos y materiales obtenga la cantidad de información que contienen los cables del departamento de Estado. Desde la forma de conseguirlos al procesamiento mismo nos coloca en un nuevo ecosistema de la información en el que el poder de los mass media se diluye y nuevos actores entran en escena con propuestas radicales sobre cómo tratarla y distribuirla. Es decir, el modelo tradicional vertical emisor/receptor se ha roto y ahora una nueva y confusa lógica rige la dinámica.

Después, en una segunda instancia, tenemos el tema de la interacción entre el establishment mediático (los grandes diarios: The New York Times, Le Monde, El País, Der Spiegel y The Guardian, en este caso) y los nuevos jugadores (WikiLeaks). Aquellos que afirman que los periódicos están más vivos que nunca por el papel que juegan en filtraciones como estas, no se dan cuenta que, aunque sin duda suman y aportan valor, la dirección del flujo de la información ya no es la misma. Ahora, y con cada vez mayor frecuencia, son nuevos actores como WikiLeaks los que deciden el cómo, el dónde y bajo qué términos. Aunque todavía resulta difícil visualizar el impacto, las consecuencias de este cambio por sí solo son mayúsculas.

Pocas horas después de la filtración se supo que de los cinco diarios que la publicaron, uno no tuvo acceso directo a los documentos. ¿Cuál creen? El más emblemático de todos. La Dama Gris. ¿Y por qué? Porque a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, no le gustó un artículo de portada en el que se hablaba de sus problemas legales en Suecia y de las discrepancias dentro de la organización. Fue The Guardian, en un acto de solidaridad —y de cubrirse las espaldas—, el que entregó una copia de los documentos al diario neoyorquino.

Y, por si esto fuera poco, un último botón de muestra: los 250.000 cables sólo los tiene WikiLeaks. Proporcionó los que quiso y se reservó el derecho de publicar por su cuenta una cantidad importante. Así que, ¿quién tiene el poder ahora?

Al segundo tema: los cambios en los gobiernos. Sobre todo, la filtración del domingo inaugura una nueva forma de entender el ejercicio del poder en una era en la que la privacidad, el control de la información y la posibilidad de hacer pactos secretos se ha reducido virtualmente a cero. En este nuevo mundo hiperconectado, las cosas tarde o temprano se saben.

La perspicaz exégesis del historiador Walter Russell Mead es sencilla pero reveladora: “Pensaría que Noam Chomsky estaría terriblemente decepcionado si leyera estos documentos”.

Así que, ¡cuidado! amantes de las teorías de la conspiración, regímenes oscuros y gobiernos que tuercen brazos por debajo de la mesa, tarde o temprano los detalles se sabrán. ¿Qué quiero decir con esto? ¿Que nos dirigimos hacia un mundo pulcro y transparente en el que estas aberraciones dejarán de ocurrir? Desde luego que no. Lo que cambiará es la forma en la que nos relacionaremos cuando sucedan. Sabremos más y de manera más rápida.

Por ahora es la forma, y no el fondo, la que cambia. Con el paso del tiempo, serán ambas.

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  1. Por Tweets that mention Público | Diego Beas -- Topsy.com el %d 01UTC %B 01UTC %Y a las %H:%M 05Wed, 01 Dec 2010 05:39:32 +000032.

    […] This post was mentioned on Twitter by Javier Majan .·., Diego Beas. Diego Beas said: Nueva columna: Una primera interpretación al vuelo de la nueva filtración de WikiLeaks. http://bit.ly/gHQry8 #cablegate […]