El Partido Demócrata arropa a Obama

“Esta votación no es una simple elección entre dos candidatos o dos partidos políticos”, dice la plataforma oficial del Partido Demócrata presentada el lunes en Charlotte, la sede de su convención en Carolina del Norte. “La elección es entre dos caminos fundamentalmente distintos para el país y nuestras familias”.

El documento es la guía más específica para entender los planes de gobierno de Obama y su partido durante los próximos cuatro años. Desgrana posturas, describe objetivos y, sobre todo, marca diferencias con el programa rival. Intenta alejar el fantasma de convertir la elección del 6 de noviembre en un referéndum sobre Barack Obama.

La esencia de la plataforma demócrata para los segundos cuatro años de Obama gira en torno a dos temas fundamentales: la consolidación de la recuperación económica y asegurar que las políticas aprobadas en el primer gobierno tengan un sustento legal sólido y duradero.

El primer punto, el económico —el crucial del que depende todo lo demás—, al que más espacio dedica la plataforma, propone un programa de gobierno basado fundamentalmente en regresar a los niveles de impuestos que tenía el país durante la presidencia de Bill Clinton. Actualmente los ingresos del Gobierno (federal, estatal y local) rondan el 32 % del producto interno bruto. Muy por debajo de los niveles de cualquier economía avanzada. El objetivo de Obama es acercar la cifra al 40 % vía dos frentes. Subiendo impuestos para aquellos que ganan más de 250.000 dólares al año —ni un centavo de aumento para los que están debajo, promete Obama, en una decisión que lo coloca en una encrucijada difícil de cumplir; y, en el mediano plazo, rescindiendo de los recortes hechos por George W. Bush al comienzo de su presidencia —un tema cargado políticamente que los Republicanos han utilizado y lo seguirán haciendo para chantajear al Gobierno—.

Estabilizada la economía después de bordear el abismo en 2008-2009, Obama utilizaría su segundo mandato para acometer las reformas estructurales que le fueron negadas en los primeros cuatro años: el lanzamiento verdadero de una economía verde —creación de un sector económico sustentado en energías renovables—; el apoyo decidido a la ciencia, la tecnología y la investigación y el desarrollo; la reforma al sistema de inmigración priorizando no a los sin papeles, sino a los científicos e ingenieros necesarios para mantener al país en la punta del desarrollo tecnológico.

En suma, la plataforma busca ahondar y ampliar los temas que se comenzaron hace cuatro años pero que no se pudieron implementar por la fuerte resistencia que impuso el contexto económico heredado.

El segundo gran objetivo de la plataforma es asegurar legalmente las reformas que ya se realizaron. La preocupación principal para el partido es la reforma sanitaria aprobada en 2010 y amenazada por los republicanos en todos los frentes. Judiciales, estatales, federales y locales. En caso de que Obama perdiera la elección, sería muy difícil que la reforma —que fue incluso refrendada por el Supremo en junio pasado— sobreviviera los ataques republicanos. Aunque Romney no tendría el poder suficiente para tumbarla, sí podría crear los obstáculos necesarios para hacerla inoperante.

Y la reforma financiera. Otro sector en el que ya ha avanzado el Gobierno pero en el que se necesita ahondar más. Romney propone simplificar la regulación del sector sin especificar los detalles ni qué intereses se verían afectados. La plataforma Demócrata establece como prioridad controlar al sector hasta garantizar la estabilidad del sistema. Si ello requiere legislación que restringa severamente las actividades de los bancos —similar al Glass-Steagall Act de 1933— la pondrían en marcha. Promete, en síntesis, una solución de fondo a una crisis económica que se originó en el sector financiero.

La semana que viene ya hablaremos de la vuelta de Obama candidato y qué nos dice su discurso de mañana por la noche sobre sus posibilidades de ser reelecto e implementar su programa de gobierno cuatro años más.