WASHINGTON— Dos terremotos de baja intensidad sacudieron Washington la pasada semana: un Senador republicano cambió de bando y se abrió una vacante en la Suprema Corte; dos muestras incontestables de la habilidad política con la que opera el nuevo presidente. En política, la fortuna es impredecible, caprichosa y, casi siempre, escasa. Pero, a pesar de ello, [...]
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